El proceso IPL emplea Luz Intensa Pulsada para conseguir la depilación del vello no deseado, poniendo fin a la rutina del afeitado o la depilación con cera. Esta tecnología supera a las antiguas técnicas dolorosas empleadas en depilación.
Puede emplearse en el tratamiento en diversas y amplias zonas del cuerpo como:
La frente, entrecejo, pómulos, patillas, bozo, barbilla, nuca, cuello, pecho, entrepecho, senos, axilas, brazos, antebrazos, espalda, zona lumbar (ingle/poco o muy abundante), pubis, glúteos, muslos, piernas (media y completa), pies (dorso, dedos), etc.
Lo mejor de todo es que se trata de un método seguro, rápido, suave y efectivo de depilación.